POLITICA ECONOMIA E HISTORIA

El sitio de Eduardo L. González Olguin, ideas y propuestas para la acción política.

martes, 27 de julio de 2010

EL PROYECTO DE LEY GENERAL DE EDUCACION DE LA PROVINCIA DE CORDOBA

El proyecto de Ley General de Educación trasunta una vieja concepción de la educación, la que privilegia el conocimiento estático, el aprendizaje de información, en la que los alumnos incorporan ese stock.
Estamos viviendo en la sociedad y la economía del conocimiento, nunca como ahora la producción del conocimiento es el motor del cambio y la transformación de la sociedad.
En esta sociedad la producción, la gestión y la distribución del conocimiento debería ser el centro del proceso de enseñanza – aprendizaje.
El conocimiento es insumo y producto, en un circulo que se retroalimenta en forma permanente, a esto se debe que el conocimiento se duplica cada 5 años, y casi en ese mismo tiempo se torna obsoleto.
El proceso de cambio en la sociedad impulsado por un subproducto del conocimiento: la tecnología, hace difícil la comprensión de la realidad, en la que la mayoría de los saberes que hacen referencia a ella, aluden a cuestiones que: o ya no existen o han cambiando.
La aceleración del cambio produce la generación de nuevos problemas y conflictos que requieren de un conjunto de actitudes que más tienen que ver con la investigación que al recordar un conocimiento ya elaborado.
Este proceso de cambio se ha acelerado en las últimas décadas, en la que no aparece en un horizonte cercano un amesetamiento de este ritmo.
Para esta sociedad debe preparar el sistema educativo, se necesitan actores sociales que se desenvuelvan correctamente en un mundo en permanente transformación, que deben comprender y a su tener capacidad para imponerle sus direccionalidades.
Esto es lo que no se ve en el proyecto de ley, si bien existen pinceladas que hacen alusión a la necesidad de generar capacidades críticas y creativas, estas son mencionadas de pasadas en medio de un fárrago de buenas intenciones, cuando tendrían que constituir la centralidad de un sistema educativo del siglo XXI.
Alumnos y docentes deben constituir un proceso de continua generación de conocimientos, en la que los alumnos deberían ir aportando cada vez más a medida que avanzan en su trayectoria educativa.
La producción de conocimiento es un proceso colectivo, la idea del genio o de la mente brillante generadora de la luz, es una excepción que la ideología individualista a puesto como la regla general.
La incorporación de las Tecnologías de la Información y el conocimiento es de suma utilidad si se las entienden como herramientas para el pensamiento que liberan a la mente de la necesidad de memorizar contenidos que sufren de una acelerada obsolescencia y del ejercicio de acciones mentales mecánicas o repetitivas. Liberar la mente para que?
Hoy el proceso educativo debe ser una puesta en práctica de la transformación y la elaboración del conocimiento, el saber como acervo es el insumo que según la disciplina debe ser contrastado, analizado o motivo de especulación para producir un nuevo saber.
Esto significa una determinada actitud y habilidad que debe ser impartida desde la educación inicial, si se espera el ingreso a la universidad para la mayoría ya es demasiado tarde.
La creatividad es una parte fundamental del requerimiento de un mundo en constante movimiento y que requiere de nuevas soluciones. No basta con poner esta palabra es necesario delinear los procesos generales que la estimulan, lo mismo ocurre con la generación del pensamiento crítico, este también es fruto de una práctica.
En el contexto que están presentes, creatividad y crítica, aparecen como puro voluntarismo, ya que la esencia del proyecto remite al concepto estático del conocimiento.
El proceso de enseñanza aprendizaje para la producción de conocimientos requiere de una organización más horizontal, en donde todos los actores aprenden y enseñan, cada uno según sus capacidades, innatas o aprendidas, que le van dando el rol en el proceso.
Esto está muy lejos de existir en el proyecto de ley.
Esto requiere de un nuevo docente, el que esté dispuesto a bajar del pedestal y se presta a participar en el proceso de producción del saber, que como se sabe tiene aciertos y errores, que se transforma en un guía para la investigación, el análisis y la reflexión.
Por cierto que un sistema educativo que promueve que se encuentre al alcance de todos la generación de conocimientos, la creatividad y la crítica, también le abre las puertas a la posibilidad de elaborar alternativas al presente modelo social hegemonizado por los sectores opulentos.
El sistema educativo sigue siendo el gran socializador, en fuerte disputa con los medios masivos de comunicación, y la pregunta es: ¿socializar para la resignación o la trasformación social?
Es un gran dilema para una sociedad como la nuestra, sobre todo para los sectores dominantes, ya que si no se avanza hacia la sociedad del conocimiento perdemos la carrera, pero ir en la dirección correcta implica también que entren los vientos del cambio social.

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