El proyecto de Ley General de Educación trasunta una vieja concepción de la educación, la que privilegia el conocimiento estático, el aprendizaje de información, en la que los alumnos incorporan ese stock.
Estamos viviendo en la sociedad y la economía del conocimiento, nunca como ahora la producción del conocimiento es el motor del cambio y la transformación de la sociedad.
En esta sociedad la producción, la gestión y la distribución del conocimiento debería ser el centro del proceso de enseñanza – aprendizaje.
El conocimiento es insumo y producto, en un circulo que se retroalimenta en forma permanente, a esto se debe que el conocimiento se duplica cada 5 años, y casi en ese mismo tiempo se torna obsoleto.
El proceso de cambio en la sociedad impulsado por un subproducto del conocimiento: la tecnología, hace difícil la comprensión de la realidad, en la que la mayoría de los saberes que hacen referencia a ella, aluden a cuestiones que: o ya no existen o han cambiando.
La aceleración del cambio produce la generación de nuevos problemas y conflictos que requieren de un conjunto de actitudes que más tienen que ver con la investigación que al recordar un conocimiento ya elaborado.
Este proceso de cambio se ha acelerado en las últimas décadas, en la que no aparece en un horizonte cercano un amesetamiento de este ritmo.
Para esta sociedad debe preparar el sistema educativo, se necesitan actores sociales que se desenvuelvan correctamente en un mundo en permanente transformación, que deben comprender y a su tener capacidad para imponerle sus direccionalidades.
Esto es lo que no se ve en el proyecto de ley, si bien existen pinceladas que hacen alusión a la necesidad de generar capacidades críticas y creativas, estas son mencionadas de pasadas en medio de un fárrago de buenas intenciones, cuando tendrían que constituir la centralidad de un sistema educativo del siglo XXI.
Alumnos y docentes deben constituir un proceso de continua generación de conocimientos, en la que los alumnos deberían ir aportando cada vez más a medida que avanzan en su trayectoria educativa.
La producción de conocimiento es un proceso colectivo, la idea del genio o de la mente brillante generadora de la luz, es una excepción que la ideología individualista a puesto como la regla general.
La incorporación de las Tecnologías de la Información y el conocimiento es de suma utilidad si se las entienden como herramientas para el pensamiento que liberan a la mente de la necesidad de memorizar contenidos que sufren de una acelerada obsolescencia y del ejercicio de acciones mentales mecánicas o repetitivas. Liberar la mente para que?
Hoy el proceso educativo debe ser una puesta en práctica de la transformación y la elaboración del conocimiento, el saber como acervo es el insumo que según la disciplina debe ser contrastado, analizado o motivo de especulación para producir un nuevo saber.
Esto significa una determinada actitud y habilidad que debe ser impartida desde la educación inicial, si se espera el ingreso a la universidad para la mayoría ya es demasiado tarde.
La creatividad es una parte fundamental del requerimiento de un mundo en constante movimiento y que requiere de nuevas soluciones. No basta con poner esta palabra es necesario delinear los procesos generales que la estimulan, lo mismo ocurre con la generación del pensamiento crítico, este también es fruto de una práctica.
En el contexto que están presentes, creatividad y crítica, aparecen como puro voluntarismo, ya que la esencia del proyecto remite al concepto estático del conocimiento.
El proceso de enseñanza aprendizaje para la producción de conocimientos requiere de una organización más horizontal, en donde todos los actores aprenden y enseñan, cada uno según sus capacidades, innatas o aprendidas, que le van dando el rol en el proceso.
Esto está muy lejos de existir en el proyecto de ley.
Esto requiere de un nuevo docente, el que esté dispuesto a bajar del pedestal y se presta a participar en el proceso de producción del saber, que como se sabe tiene aciertos y errores, que se transforma en un guía para la investigación, el análisis y la reflexión.
Por cierto que un sistema educativo que promueve que se encuentre al alcance de todos la generación de conocimientos, la creatividad y la crítica, también le abre las puertas a la posibilidad de elaborar alternativas al presente modelo social hegemonizado por los sectores opulentos.
El sistema educativo sigue siendo el gran socializador, en fuerte disputa con los medios masivos de comunicación, y la pregunta es: ¿socializar para la resignación o la trasformación social?
Es un gran dilema para una sociedad como la nuestra, sobre todo para los sectores dominantes, ya que si no se avanza hacia la sociedad del conocimiento perdemos la carrera, pero ir en la dirección correcta implica también que entren los vientos del cambio social.
martes, 27 de julio de 2010
martes, 20 de julio de 2010
LA MERCANTILIZACION DEL TRABAJO: ¿HASTA CUANDO?
Una de las formas más usadas para ejercer la hegemonía por parte de las clases dominantes es la naturalización de los procesos sociales, cuando estos no son producto de la naturaleza sino de la historia.
Historia en la que hay vencedores y vencidos, fuertes y débiles.
La mercantilización del trabajo es un caso de esto, el hecho que los trabajadores tengamos que vender nuestra fuerza laboral según las leyes de la oferta y la demanda como si fuera una mercancía más es una consecuencia de la etapa industrial del capitalismo bajo la óptica de la ideología liberal del siglo XIX.
En 1834 son abolidas completamente las instituciones que protegían a los pobres en Inglaterra dejando librados sus ingresos y por ende su subsistencia al nivel de los salarios, hasta ese momento existía la obligación del condado de proveer el equivalente al precio del pan según el tipo de familia.
Esta norma y otras similares provenían de la edad media, cuando conjuntamente con la monetización de la economía se comenzaba el proceso de mercantilización del trabajo y con este se advertía que el salario fluctuaba en torno a los ingresos necesarios para asegurar la subsistencia, podía ser menor o mayor.
El afianzamiento de la revolución industrial y la necesidad de generalizar una mano de obra barata que permita sostenerla y profundizarla lleva que en 1834 se deje librado el ingreso de los trabajadores en un ciento por ciento al salario.
De tras de esto, que no tiene nada de natural, está la idea de la organización que se da la sociedad, de cómo ésta logra la producción de los bienes y servicios que permiten su sostenimiento, al mismo tiempo que distribuye inequitativamente el esfuerzo. El trabajo asalariado resuelve al mismo tiempo estas dos cuestiones a favor de los sectores dominantes.
El estado de bienestar de la mano del constitucionalismo social cuestiona en los hechos esta forma de organización y pone límites a la mercantilización del trabajo, que con la ola neoliberal de los noventa se revierte este proceso al hacer hincapié en el costo laboral como cuestión fundamental para el crecimiento económico.
Institutos como el salario mínimo vital, el salario familiar y la asignación universal por hijo ponen un límite a esta mercantilización, y proponen otro abordaje: desde la necesidad de la subsistencia y la dignidad humana.
El espectacular avance tecnológico de las últimas décadas ha permitido el surgimiento de sociedades que desde el punto de vista económico son claramente excedentarias, lo que permite otro tipo de organización que distribuya con más equidad el esfuerzo.
Ideas como la renta ciudadana responden a esta lógica, en las sociedades democráticas progresistas se entiende que éstas deben asegurar la subsistencia de todos sus miembros brindándole un mínimo de ingresos que no corren la suerte de los vaivenes del nivel salarial, atados a los ciclos de la economía.
La discusión que se debe dar es que la subsistencia y la dignidad de los trabajadores no puede estar atada a los caprichos del mercado, y que el actual estadio tecnológico permite esto perfectamente salvo que prime una idea de una distribución extremadamente desigual del ingreso que genera la sociedad con su actividad económica.
Argentina se encuentra en condiciones, y de hecho lo está haciendo con el gobierno de los Kirchner, de lograr una organización que realice una distribución de los esfuerzos, de los distintos sectores sociales, con más equidad.
Historia en la que hay vencedores y vencidos, fuertes y débiles.
La mercantilización del trabajo es un caso de esto, el hecho que los trabajadores tengamos que vender nuestra fuerza laboral según las leyes de la oferta y la demanda como si fuera una mercancía más es una consecuencia de la etapa industrial del capitalismo bajo la óptica de la ideología liberal del siglo XIX.
En 1834 son abolidas completamente las instituciones que protegían a los pobres en Inglaterra dejando librados sus ingresos y por ende su subsistencia al nivel de los salarios, hasta ese momento existía la obligación del condado de proveer el equivalente al precio del pan según el tipo de familia.
Esta norma y otras similares provenían de la edad media, cuando conjuntamente con la monetización de la economía se comenzaba el proceso de mercantilización del trabajo y con este se advertía que el salario fluctuaba en torno a los ingresos necesarios para asegurar la subsistencia, podía ser menor o mayor.
El afianzamiento de la revolución industrial y la necesidad de generalizar una mano de obra barata que permita sostenerla y profundizarla lleva que en 1834 se deje librado el ingreso de los trabajadores en un ciento por ciento al salario.
De tras de esto, que no tiene nada de natural, está la idea de la organización que se da la sociedad, de cómo ésta logra la producción de los bienes y servicios que permiten su sostenimiento, al mismo tiempo que distribuye inequitativamente el esfuerzo. El trabajo asalariado resuelve al mismo tiempo estas dos cuestiones a favor de los sectores dominantes.
El estado de bienestar de la mano del constitucionalismo social cuestiona en los hechos esta forma de organización y pone límites a la mercantilización del trabajo, que con la ola neoliberal de los noventa se revierte este proceso al hacer hincapié en el costo laboral como cuestión fundamental para el crecimiento económico.
Institutos como el salario mínimo vital, el salario familiar y la asignación universal por hijo ponen un límite a esta mercantilización, y proponen otro abordaje: desde la necesidad de la subsistencia y la dignidad humana.
El espectacular avance tecnológico de las últimas décadas ha permitido el surgimiento de sociedades que desde el punto de vista económico son claramente excedentarias, lo que permite otro tipo de organización que distribuya con más equidad el esfuerzo.
Ideas como la renta ciudadana responden a esta lógica, en las sociedades democráticas progresistas se entiende que éstas deben asegurar la subsistencia de todos sus miembros brindándole un mínimo de ingresos que no corren la suerte de los vaivenes del nivel salarial, atados a los ciclos de la economía.
La discusión que se debe dar es que la subsistencia y la dignidad de los trabajadores no puede estar atada a los caprichos del mercado, y que el actual estadio tecnológico permite esto perfectamente salvo que prime una idea de una distribución extremadamente desigual del ingreso que genera la sociedad con su actividad económica.
Argentina se encuentra en condiciones, y de hecho lo está haciendo con el gobierno de los Kirchner, de lograr una organización que realice una distribución de los esfuerzos, de los distintos sectores sociales, con más equidad.
martes, 13 de julio de 2010
EL MATRIMONIO ENTRE PAREJAS HOMOSEXUALES
El proyecto de ley de matrimonio para la comunidad homosexual me alarma por lo anacrónica, se suma acríticamente al tradicional matrimonio sin la más mínima contextualización histórica, se puede decir que el proyecto es mecanicista.
La actividad del ser humano produce la historia, es el único ser que puede hacerlo ya que con aquella transforma su entorno, la sociedad y a si mismo.
Sin dar cuenta de este fenómeno toma una vieja institución como es el matrimonio que data de la edad antigua, y que como tal tiene mucho de sacramental, como era costumbre en aquella época de dotar a los mecanismos de regulación social de un carácter religioso.
Por medio de la institucionalización del matrimonio lo que se buscaba, y aún se realiza, es la protección de la reproducción de la especie y de la sociedad, al mismo tiempo que imponen ciertas normas para preservar el orden como es el castigo al adulterio, ya que este ha sido y es un factor de discordia.
Con la institucionalización del matrimonio el estado busca la protección de la familia, célula de reproducción de la sociedad, ya que en la misma tempranamente a los niños se les imparten valores y una visión de la sociedad, que al ser aprehendidos en una etapa de muy baja capacidad crítica genera una fuerte impronta en los individuos. Es en la familia donde se imparte la primera socialización.
Lo antiguo de esta institución lleva a que esté mezclada, confundida, la reproducción biológica y la social, por está razón se en encuentra naturalizada la unión heterosexual.
El matrimonio en su primigenia construcción institucional supone la voluntad de los contrayentes de asegurar su descendencia, al mismo tiempo que es una unión que se realiza con la intención de que sea de por vida, esto último no quiere decir que excluya la posibilidad de divorcio sino que en el momento de llevarlo a cabo hay voluntad de que sea de por vida, es un proyecto de mediano plazo, no es una unión circunstancial.
En la actualidad han cambiado muchas cosas, de las que el proyecto de ley en su simplismo no da cuenta, que lleva a que la institución matrimonial no tenga el peso que antiguamente ostentó.
La reproducción biológica y la social se han escindido parcialmente: las familias llamadas ensambladas constituidas por parejas heterosexuales con hijos de matrimonios anteriores y de la unión presente, las familias nomo parentales con hijos de una o varias uniones heterosexuales anteriores, con las familias de parejas homosexuales con hijos de matrimonios heterosexuales anteriores. En los últimos 20 años es cada vez mayor la unión heterosexual sin matrimonio, con hijos y con la idea de permanencia.
Por su puesto que continúan existiendo una amplia mayoría los matrimonios heterosexuales estables con hijos producto de esa unión.
Los matrimonios heterosexuales con hijos adoptivos, los que adoptaron hijos y luego se separaron, constituyen familias. También han crecido los matrimonios que no quieren tener hijos.
En el estado de la discusión parlamentaria aparecen como por caminos separados, en algunas propuestas, las posibilidades de fecundación in Vitro y de adopción para el futuro matrimonio homosexual.
Existen una serie de aspectos económicos y patrimoniales que se relacionan con el matrimonio, que también son cuestionados por los hechos. El modelo del hombre proveedor está en extinción, a la par del avance económico y social de la mujer, y muchos matrimonios evitan o minimizan los bienes gananciales.
Siendo esta la situación en materia de matrimonio y familia, que en los hechos encontramos en la sociedad, surgen muchas preguntas: ¿El matrimonio implica la idea de familia?¿Tiene sentido que el estado proteja por medio de una institución la unión de dos personas? ¿La unión matrimonial homosexual implica necesariamente la idea de los hijos? Las parejas heterosexuales que contraen matrimonio pero no tienen la intención de tener hijos: ¿se burlan del matrimonio?, En los matrimonios en el que ambos tienen una historia laboral activa: ¿no se torna obsoleta la figura de la pensión? ¿No tiene más sentido hacer hincapié en la familia?, etc.; etc.
Cuando a propuesta de Lenin la revolución bolchevique abolió el matrimonio se hizo una contextualización histórica más adecuada que la que vemos hoy en nuestro país.
Enfrentamos la paradoja que las parejas heterosexuales que pueden contraer matrimonio cada vez demuestran menos interés en hacerlo y las homosexuales lo reclaman.
Pienso que el eje elegido no es el correcto a la luz del desarrollo de nuestra sociedad y que falta todavía discutir los aspectos que le dieron sentido al matrimonio cuando surgió en la antigüedad: la preproducción biológica y social, en un determinado orden.
El fuerte cruce que se está produciendo entre el gobierno y la iglesia católica no pone sobre la mesa el modelo de sociedad que se busca en el presente contexto y la importancia de uno u otro tipo de matrimonio en este modelo.
Es necesario analizar esto y pensar en instituciones que realicen una adecuada contextualización histórica con proyección al futuro, los aspectos que toca este tema moldean la sociedad, implícitamente hay una idea de lo que ésta debería ser, tal como ocurrió durante tantos años con el actual matrimonio.
La actividad del ser humano produce la historia, es el único ser que puede hacerlo ya que con aquella transforma su entorno, la sociedad y a si mismo.
Sin dar cuenta de este fenómeno toma una vieja institución como es el matrimonio que data de la edad antigua, y que como tal tiene mucho de sacramental, como era costumbre en aquella época de dotar a los mecanismos de regulación social de un carácter religioso.
Por medio de la institucionalización del matrimonio lo que se buscaba, y aún se realiza, es la protección de la reproducción de la especie y de la sociedad, al mismo tiempo que imponen ciertas normas para preservar el orden como es el castigo al adulterio, ya que este ha sido y es un factor de discordia.
Con la institucionalización del matrimonio el estado busca la protección de la familia, célula de reproducción de la sociedad, ya que en la misma tempranamente a los niños se les imparten valores y una visión de la sociedad, que al ser aprehendidos en una etapa de muy baja capacidad crítica genera una fuerte impronta en los individuos. Es en la familia donde se imparte la primera socialización.
Lo antiguo de esta institución lleva a que esté mezclada, confundida, la reproducción biológica y la social, por está razón se en encuentra naturalizada la unión heterosexual.
El matrimonio en su primigenia construcción institucional supone la voluntad de los contrayentes de asegurar su descendencia, al mismo tiempo que es una unión que se realiza con la intención de que sea de por vida, esto último no quiere decir que excluya la posibilidad de divorcio sino que en el momento de llevarlo a cabo hay voluntad de que sea de por vida, es un proyecto de mediano plazo, no es una unión circunstancial.
En la actualidad han cambiado muchas cosas, de las que el proyecto de ley en su simplismo no da cuenta, que lleva a que la institución matrimonial no tenga el peso que antiguamente ostentó.
La reproducción biológica y la social se han escindido parcialmente: las familias llamadas ensambladas constituidas por parejas heterosexuales con hijos de matrimonios anteriores y de la unión presente, las familias nomo parentales con hijos de una o varias uniones heterosexuales anteriores, con las familias de parejas homosexuales con hijos de matrimonios heterosexuales anteriores. En los últimos 20 años es cada vez mayor la unión heterosexual sin matrimonio, con hijos y con la idea de permanencia.
Por su puesto que continúan existiendo una amplia mayoría los matrimonios heterosexuales estables con hijos producto de esa unión.
Los matrimonios heterosexuales con hijos adoptivos, los que adoptaron hijos y luego se separaron, constituyen familias. También han crecido los matrimonios que no quieren tener hijos.
En el estado de la discusión parlamentaria aparecen como por caminos separados, en algunas propuestas, las posibilidades de fecundación in Vitro y de adopción para el futuro matrimonio homosexual.
Existen una serie de aspectos económicos y patrimoniales que se relacionan con el matrimonio, que también son cuestionados por los hechos. El modelo del hombre proveedor está en extinción, a la par del avance económico y social de la mujer, y muchos matrimonios evitan o minimizan los bienes gananciales.
Siendo esta la situación en materia de matrimonio y familia, que en los hechos encontramos en la sociedad, surgen muchas preguntas: ¿El matrimonio implica la idea de familia?¿Tiene sentido que el estado proteja por medio de una institución la unión de dos personas? ¿La unión matrimonial homosexual implica necesariamente la idea de los hijos? Las parejas heterosexuales que contraen matrimonio pero no tienen la intención de tener hijos: ¿se burlan del matrimonio?, En los matrimonios en el que ambos tienen una historia laboral activa: ¿no se torna obsoleta la figura de la pensión? ¿No tiene más sentido hacer hincapié en la familia?, etc.; etc.
Cuando a propuesta de Lenin la revolución bolchevique abolió el matrimonio se hizo una contextualización histórica más adecuada que la que vemos hoy en nuestro país.
Enfrentamos la paradoja que las parejas heterosexuales que pueden contraer matrimonio cada vez demuestran menos interés en hacerlo y las homosexuales lo reclaman.
Pienso que el eje elegido no es el correcto a la luz del desarrollo de nuestra sociedad y que falta todavía discutir los aspectos que le dieron sentido al matrimonio cuando surgió en la antigüedad: la preproducción biológica y social, en un determinado orden.
El fuerte cruce que se está produciendo entre el gobierno y la iglesia católica no pone sobre la mesa el modelo de sociedad que se busca en el presente contexto y la importancia de uno u otro tipo de matrimonio en este modelo.
Es necesario analizar esto y pensar en instituciones que realicen una adecuada contextualización histórica con proyección al futuro, los aspectos que toca este tema moldean la sociedad, implícitamente hay una idea de lo que ésta debería ser, tal como ocurrió durante tantos años con el actual matrimonio.
miércoles, 7 de julio de 2010
LAS REMUNERACIONES DE LOS FUNCIONARIOS Y LEGISLADORES DE LA PROVINCIA DE CORDOBA
El fracasado intento de aumentarse las remuneraciones por parte de legisladores y funcionarios del PE de la Provincia de Córdoba pone en la agenda un tema tocado tangencialmente.
¿Cuánto deben ganar los legisladores y los funcionarios?
Lo primero que habría que hacer es separar unos de otros.
La otra pregunta es ¿por que no levantó anta polvareda, las retribuciones a los jueces que son sustancialmente más altas que las de los primeros y que tienen un fórmula para continuar aumentando, y que no pagan el impuesto a las ganancias?
Por lo que se ve existe una percepción distinta por parte de la opinión pública de los merecimientos de unos y otros para estar bien pagos. Tampoco escapa que el tratamiento que le dio la prensa al tema también contribuyó a avivar el fuego.
Es un tema, que en general, irrita.
No escapa que mucho tiene que ver con el desprestigio que tienen los políticos en nuestro país, es lógico: ¿Para qué pagarle bien a quien no hace nada o es corrupto?
Si cristaliza esta última idea, y que por lo que pasó esta semana es el camino en curso, se avanza hacia una situación muy poco deseable.
Acaptar como lógico las bajas remuneraciones a legisladores, tiene como contrapartida que se acepta que los legisladores o tienen un pasar asegurado o tienen un costo de oportunidad muy bajo (desocupados, o mal remunerados) o implícitamente se acepta que se la “tienen que rebuscar de otra forma”, lo cual es nefasto.
El trabajo legislativo debe ser un trabajo de tiempo completo y una baja remuneración aleja a todos los que teniendo una inserción laboral, han logrado ingresos medios o altos en virtud a la calidad del mismo y no están dispuestos a completar sus ingresos de manera poco transparente.
Esto no es deseable, ya que se estaría induciendo a la marginación a la mayoría de la población, cuando de lo que se trata es de involucrar a la mayor cantidad de gente para que la política se enriquezca.
Es bueno tener en cuenta que la existencia de una dieta que remunere a los legisladores es una conquista de los que viven de su trabajo ya que de no existir esto no podrían ejercer la función de legislador o lo harían a tiempo parcial, ya que no pueden descuidar las actividades que les permiten obtener los ingresos necesarios para vivir.
Es necesario el aporte de todos los sectores sociales a la función política por excelencia: la legislativa.
Tampoco se puede caer en unas dietas que sean sideralmente más altas que los ingresos medios de los trabajadores, particularmente los del sector público.
Esto lleva a otra de las aristas del tema: ¿Por qué son tan bajos los ingresos de los empleados del sector público? Una parte se debe a la gran cantidad de empleados que engrosan la planta de personal no por su idoneidad o necesidad sino por los compromisos que adquieren los partidos para con sus militantes, los ejemplos más cercanos son De la Sota como gobernador con la gran avalancha de jubilaciones y reposición en el cargo de nuevos empleados y algo similar ocurrió con Juez como intendente de la ciudad de Córdoba, con el grave deterioro que significa esto para el capital humano del estado.
Desde un punto de vista técnico definidas la misiones y funciones que se proponen para la administración pública y la tecnología a utilizar se puede calcular con bastante precisión la demanda laboral por sector (cantidad de personas, conocimientos y habilidades), el primero en mostrar esto fue Carlos Marx que frente a cada tipo de trabajo establece la posibilidad de determinar las horas de trabajo socialmente necesarias.
La otra arista es que no alcanzan los ingresos del estado ya que desde la gestión de De la Sota existe un criterio regresivo por el que los sectores que más ganan y más tienen tributan proporcionalmente menos.
Si se atendieran estos dos aspectos los salarios de los empleados del sector público provincial podrán ser sustancialmente mayores, por lo que se podrían pagar dietas adecuadas que permitan que los sectores de ingresos medios y altos provenientes de su trabajo personal puedan incorporarse a la actividad legislativa con un costo de oportunidad razonable.
El caso de los funcionarios se disminuiría la irritación, también, si el salario medio del sector público fuera más alto, pero en su caso la determinación de los ingresos tiene la posibilidad de realiza un cálculo más preciso ya que su tarea tiene componentes políticos y técnicos, no es aconsejable un funcionario sin sentido político tanto en términos generales como partidarios, ni tampoco los conocimientos adecuados que le permitan comprender los temas que gestiona.
Esta situación pone a los funcionarios en condiciones de ser comparados con los gerentes y ejecutivos del sector privado, que no reciben sus remuneraciones por la generosidad de sus empleadores o accionistas, sino por que ven en ellos una capacidad que vale la pena retribuir, sin que esto sea aceptar los excesos vistos recientemente a nivel internacional con los directores de los bancos quebrados.
Esta comparación tendría que ser tan sólo referencial ya que no son iguales las lógicas del sector privado (maximizador de utilidades) con la del sector público (maximizador de bienestar social), pero es bueno tener en cuenta los conocimientos, habilidades y remuneraciones de uno y otro sector.
En los últimos años se ha producido un éxodo de personal capacitado del estado cansado de las bajas remuneraciones relativas. Esto se debió a que se perdió esta perspectiva.
¿Cómo empezar?
El comienzo en una democracia pasa por el empoderamiento de los ciudadanos, estos no deben desentenderse de la cosa pública, deben seguir la tarea de los legisladores y castigar a los partidos que llevan a candidatos que sólo levantan la mano como se lo ordenan, y por otro lado no deben resignarse a los malos servicios del estado, deben exigir buenas gestiones que obliguen a los funcionarios a lograr la eficiencia del estado.
¿Cuánto deben ganar los legisladores y los funcionarios?
Lo primero que habría que hacer es separar unos de otros.
La otra pregunta es ¿por que no levantó anta polvareda, las retribuciones a los jueces que son sustancialmente más altas que las de los primeros y que tienen un fórmula para continuar aumentando, y que no pagan el impuesto a las ganancias?
Por lo que se ve existe una percepción distinta por parte de la opinión pública de los merecimientos de unos y otros para estar bien pagos. Tampoco escapa que el tratamiento que le dio la prensa al tema también contribuyó a avivar el fuego.
Es un tema, que en general, irrita.
No escapa que mucho tiene que ver con el desprestigio que tienen los políticos en nuestro país, es lógico: ¿Para qué pagarle bien a quien no hace nada o es corrupto?
Si cristaliza esta última idea, y que por lo que pasó esta semana es el camino en curso, se avanza hacia una situación muy poco deseable.
Acaptar como lógico las bajas remuneraciones a legisladores, tiene como contrapartida que se acepta que los legisladores o tienen un pasar asegurado o tienen un costo de oportunidad muy bajo (desocupados, o mal remunerados) o implícitamente se acepta que se la “tienen que rebuscar de otra forma”, lo cual es nefasto.
El trabajo legislativo debe ser un trabajo de tiempo completo y una baja remuneración aleja a todos los que teniendo una inserción laboral, han logrado ingresos medios o altos en virtud a la calidad del mismo y no están dispuestos a completar sus ingresos de manera poco transparente.
Esto no es deseable, ya que se estaría induciendo a la marginación a la mayoría de la población, cuando de lo que se trata es de involucrar a la mayor cantidad de gente para que la política se enriquezca.
Es bueno tener en cuenta que la existencia de una dieta que remunere a los legisladores es una conquista de los que viven de su trabajo ya que de no existir esto no podrían ejercer la función de legislador o lo harían a tiempo parcial, ya que no pueden descuidar las actividades que les permiten obtener los ingresos necesarios para vivir.
Es necesario el aporte de todos los sectores sociales a la función política por excelencia: la legislativa.
Tampoco se puede caer en unas dietas que sean sideralmente más altas que los ingresos medios de los trabajadores, particularmente los del sector público.
Esto lleva a otra de las aristas del tema: ¿Por qué son tan bajos los ingresos de los empleados del sector público? Una parte se debe a la gran cantidad de empleados que engrosan la planta de personal no por su idoneidad o necesidad sino por los compromisos que adquieren los partidos para con sus militantes, los ejemplos más cercanos son De la Sota como gobernador con la gran avalancha de jubilaciones y reposición en el cargo de nuevos empleados y algo similar ocurrió con Juez como intendente de la ciudad de Córdoba, con el grave deterioro que significa esto para el capital humano del estado.
Desde un punto de vista técnico definidas la misiones y funciones que se proponen para la administración pública y la tecnología a utilizar se puede calcular con bastante precisión la demanda laboral por sector (cantidad de personas, conocimientos y habilidades), el primero en mostrar esto fue Carlos Marx que frente a cada tipo de trabajo establece la posibilidad de determinar las horas de trabajo socialmente necesarias.
La otra arista es que no alcanzan los ingresos del estado ya que desde la gestión de De la Sota existe un criterio regresivo por el que los sectores que más ganan y más tienen tributan proporcionalmente menos.
Si se atendieran estos dos aspectos los salarios de los empleados del sector público provincial podrán ser sustancialmente mayores, por lo que se podrían pagar dietas adecuadas que permitan que los sectores de ingresos medios y altos provenientes de su trabajo personal puedan incorporarse a la actividad legislativa con un costo de oportunidad razonable.
El caso de los funcionarios se disminuiría la irritación, también, si el salario medio del sector público fuera más alto, pero en su caso la determinación de los ingresos tiene la posibilidad de realiza un cálculo más preciso ya que su tarea tiene componentes políticos y técnicos, no es aconsejable un funcionario sin sentido político tanto en términos generales como partidarios, ni tampoco los conocimientos adecuados que le permitan comprender los temas que gestiona.
Esta situación pone a los funcionarios en condiciones de ser comparados con los gerentes y ejecutivos del sector privado, que no reciben sus remuneraciones por la generosidad de sus empleadores o accionistas, sino por que ven en ellos una capacidad que vale la pena retribuir, sin que esto sea aceptar los excesos vistos recientemente a nivel internacional con los directores de los bancos quebrados.
Esta comparación tendría que ser tan sólo referencial ya que no son iguales las lógicas del sector privado (maximizador de utilidades) con la del sector público (maximizador de bienestar social), pero es bueno tener en cuenta los conocimientos, habilidades y remuneraciones de uno y otro sector.
En los últimos años se ha producido un éxodo de personal capacitado del estado cansado de las bajas remuneraciones relativas. Esto se debió a que se perdió esta perspectiva.
¿Cómo empezar?
El comienzo en una democracia pasa por el empoderamiento de los ciudadanos, estos no deben desentenderse de la cosa pública, deben seguir la tarea de los legisladores y castigar a los partidos que llevan a candidatos que sólo levantan la mano como se lo ordenan, y por otro lado no deben resignarse a los malos servicios del estado, deben exigir buenas gestiones que obliguen a los funcionarios a lograr la eficiencia del estado.
viernes, 2 de julio de 2010
LA LARGA DECADENCIA DEL MUNICIPIO DE CORDOBA
En diciembre de 2011 se van a cumplir 12 años ininterrumpidos de decadencia del municipio de Córdoba.
Una municipalidad que va a la deriva, en la que día a día se desarticula más y más.
El próximo intendente tendrá que iniciar la poca gratificante tarea de de reconstruir la administración municipal, esta es una tarea primordial, que no les gusta a los políticos convencionales dados a cortar cintas y anunciar proyectos faraónicos.
La prioridad es que la municipalidad de Córdoba recupere su capacidad de gestión, esa que cuando verdaderamente existe hace invisible al municipio por que todo anda bien.
Es de altísima prioridad que se recupere la capacidad de gestionar el día a día, lo que facilita o complica la vida de los vecinos de Córdoba: calles pavimentadas y sin baches, bien iluminadas y limpias, desagües que terminen con la odisea que viven todavía muchos sectores de la ciudad los días de lluvia, un tránsito bien organizado para que no se produzcan demoras en congestionamientos que la mayoría de las veces son evitables, un sistema de transporte publico, por que de eso se trata es un sistema que a la vez es un servicio público, dispensarios y hospitales con capacidad para atender las 24 horas del día con la misma eficiencia, ya que la enfermedad y la emergencia no tienen horarios, escuelas que preparen a los niños para gestionar el conocimiento ya que si esto no es así están condenados a ser ciudadanos de segunda, jardines maternales para que los padres que carecen de esta cobertura para que puedan ir a trabajar tranquilos, albergues para los sin techo para mitigarles el sufrimiento a los que menos tienen, hogares de ancianos para todos aquellos a los que la vejez los ha sorprendido sin recursos como para poder ser atendidos adecuadamente, un ordenamiento físico de las distintas actividades que se desarrollan en la ciudad (industria, comercio, esparcimiento, residencia, etc.) para que unas no molestan a las otras y para que todas puedan ser llevadas a cabo armoniosamente, los controles de higiene y bromatología extendidos a toda el área de la municipalidad para evitar intoxicaciones y enfermedades, cloacas y tratamiento de sus líquidos para todos los vecinos, cuestión fundamental en la prevención de enfermedades, supervisión de las condiciones de higiene y seguridad de todos los espacios en los que concurre el público desde pequeños comercios a los grandes espacios comerciales, industriales y de esparcimiento, y escuelas, dispensarios, hospitales, hogares de ancianos, jardines maternales y albergues confortables.
A esta altura, con un repaso de funciones que no pretende ser exhaustivo, es sólo ejemplificativo, salta a la vista la gran cantidad tareas que debería realizar el municipio y que afectan decididamente la calidad de vida de los habitantes de Córdoba, que ya llevamos tanto tiempo con estas carencias que tendemos a naturalizar nuestros diarios padecimientos, pero que de ninguna manera deberían llevar a los vecinos a resignarse de la ineptitud de sus intendentes.
Ni hablar por ahora de las funciones que asumen actualmente los municipios modernos como definición de su perfil productivo e inserción en el mundo globalizado, planificación global a largo plazo y microplanificación, combate al desempleo, provisión de viviendas, financiamiento para proyectos productivos acorde a la planificación, promoción de la economía social, y la obra pública que permita las prestaciones básicas más las que hacen a su plan.
En este año del bicentenario ya hay varios anotados como candidatos a intendente de la Ciudad de Córdoba y nadie habla de sus proyectos, es una situación preocupante:¿continuaremos los cordobeses padeciendo la improvisación y el ilusionismo de las mega obras por cuatro años más?
Una municipalidad que va a la deriva, en la que día a día se desarticula más y más.
El próximo intendente tendrá que iniciar la poca gratificante tarea de de reconstruir la administración municipal, esta es una tarea primordial, que no les gusta a los políticos convencionales dados a cortar cintas y anunciar proyectos faraónicos.
La prioridad es que la municipalidad de Córdoba recupere su capacidad de gestión, esa que cuando verdaderamente existe hace invisible al municipio por que todo anda bien.
Es de altísima prioridad que se recupere la capacidad de gestionar el día a día, lo que facilita o complica la vida de los vecinos de Córdoba: calles pavimentadas y sin baches, bien iluminadas y limpias, desagües que terminen con la odisea que viven todavía muchos sectores de la ciudad los días de lluvia, un tránsito bien organizado para que no se produzcan demoras en congestionamientos que la mayoría de las veces son evitables, un sistema de transporte publico, por que de eso se trata es un sistema que a la vez es un servicio público, dispensarios y hospitales con capacidad para atender las 24 horas del día con la misma eficiencia, ya que la enfermedad y la emergencia no tienen horarios, escuelas que preparen a los niños para gestionar el conocimiento ya que si esto no es así están condenados a ser ciudadanos de segunda, jardines maternales para que los padres que carecen de esta cobertura para que puedan ir a trabajar tranquilos, albergues para los sin techo para mitigarles el sufrimiento a los que menos tienen, hogares de ancianos para todos aquellos a los que la vejez los ha sorprendido sin recursos como para poder ser atendidos adecuadamente, un ordenamiento físico de las distintas actividades que se desarrollan en la ciudad (industria, comercio, esparcimiento, residencia, etc.) para que unas no molestan a las otras y para que todas puedan ser llevadas a cabo armoniosamente, los controles de higiene y bromatología extendidos a toda el área de la municipalidad para evitar intoxicaciones y enfermedades, cloacas y tratamiento de sus líquidos para todos los vecinos, cuestión fundamental en la prevención de enfermedades, supervisión de las condiciones de higiene y seguridad de todos los espacios en los que concurre el público desde pequeños comercios a los grandes espacios comerciales, industriales y de esparcimiento, y escuelas, dispensarios, hospitales, hogares de ancianos, jardines maternales y albergues confortables.
A esta altura, con un repaso de funciones que no pretende ser exhaustivo, es sólo ejemplificativo, salta a la vista la gran cantidad tareas que debería realizar el municipio y que afectan decididamente la calidad de vida de los habitantes de Córdoba, que ya llevamos tanto tiempo con estas carencias que tendemos a naturalizar nuestros diarios padecimientos, pero que de ninguna manera deberían llevar a los vecinos a resignarse de la ineptitud de sus intendentes.
Ni hablar por ahora de las funciones que asumen actualmente los municipios modernos como definición de su perfil productivo e inserción en el mundo globalizado, planificación global a largo plazo y microplanificación, combate al desempleo, provisión de viviendas, financiamiento para proyectos productivos acorde a la planificación, promoción de la economía social, y la obra pública que permita las prestaciones básicas más las que hacen a su plan.
En este año del bicentenario ya hay varios anotados como candidatos a intendente de la Ciudad de Córdoba y nadie habla de sus proyectos, es una situación preocupante:¿continuaremos los cordobeses padeciendo la improvisación y el ilusionismo de las mega obras por cuatro años más?
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