POLITICA ECONOMIA E HISTORIA

El sitio de Eduardo L. González Olguin, ideas y propuestas para la acción política.

miércoles, 2 de junio de 2010

POBREZA CERO: ¿ES POSIBLE EN ARGENTINA?


La renovada información de la caída continua de la población en situación de pobreza e indigencia en Argentina, desde octubre de 2002, tanto para las estimaciones oficiales como la privadas llevan a preguntarse si es posible erradicar la pobreza de Argentina.
El primer cálculo grueso es el del correspondiente al ingreso teórico por habitante que correspondería con un reparto equitativo (todos reciben lo mismo) y este arroja un cifra de 2.650 pesos por habitante por mes, lo que para una familia tipo representaría un ingreso de 10.600 pesos mensuales, cifra que supera todas las estimaciones de canasta familiar.
Si se reparte equitativamente no hay pobres.
La ideología neoliberal le asignó al mercado la función de distribuir el ingreso nacional, al mismo tiempo que “naturalizó este mecanismo”, esto significa en los hechos una delegación que hace la sociedad hacia una de sus instituciones, pero de ninguna manera este es un hecho natural o dado, la distribución del ingreso es uno de los hechos políticos por excelencia que se generan en el seno de toda sociedad.
Las usinas de pensamiento del neoliberalismo y los medios de difusión hegemónicos presentan al mercado como un óptimo asignador de recursos, cosa que ya esta demostrado que no es así.
Esta visión se completa con la mercantilización de la fuerza de trabajo desconectando las necesidades vitales de los trabajadores de sus remuneraciones generando la contradicción entre el criterio social y económico de asignar a los trabajadores un ingreso que le permita una vida digna y el criterio de mercado que determina el nivel salarial por la oferta y la demanda de trabajo, en la que esta crece menos que aquella por el avance tecnológico con la consiguiente caída del salario.
Este criterio de mercado se agrava con el hecho de que prescribe que el único ingreso del trabajador debe ser el salario. Así se llega a la paradoja de que existen recursos para que todos los habitantes de argentina tengan, desde un punto de vista aritmético, una vida digna y existan más de 6 millones de argentinos viviendo en la pobreza de los cuales 2 millones están en la indigencia.
La salida de esta incongruencia es política: la sociedad debe recuperar los criterios de distribución del ingreso para garantizar una vida digna a todos los argentinos, el mercado sólo debe aportar una parte en la determinación de los ingresos de los trabajadores, el salario debe ser también una parte de sus ingresos, la asignación universal por hijo es un ejemplo de este criterio político y social de determinación de los ingresos de los trabajadores.
Es necesario que la sociedad se reapropie por medio de la política de la definición de la distribución del ingreso, y que el mercado vuelva a ocupar sólo una porción de la economía, generando una institucionalización que permita la costrucción de una sociedad previsible.

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