El Proyecto de Ley de Servicios Financieros para el Desarrollo Económico y Social presentada por el Diputado Nacional del Partido Solidario Carlos Heller tiene una importancia fundamental para remover un gran escollo que tiene el modelo productivo distributivo que lleva adelante el gobierno nacional.
La actual ley de entidades financieras es la última ley de importancia que queda de la pasada dictadura militar en la que se implementó el modelo neoliberal que provocó la desarticulación de la industria argentina y puso como eje fundamental de la acumulación la valorización financiera, esta ley estuvo pensada para fortalecer ese modelo privilegiando el apoyo a los grandes grupos económicos y la ganancia financiera de los bancos.
En la actualidad miles de proyectos productivos no encuentran apoyo crediticio por escapan a la lógica de la actual ley de entidades financieras.
El proyecto de Carlos Heller propone un cambio fundamental ya que declara a la actividad financiera como un servicio público que debe democratizar el acceso al crédito, colocando la ganancia de los bancos en un segundo plano y que surge de una mayor competencia y de una mayor eficiencia en la prestación de los servicios.
Este proyecto no es un proyecto ingenuo que se queda en la mera enunciación de objetivos sino que con todo realismo le reasigna al Banco Central de la República Argentina un claro papel de regulador del crédito a partir de dar cumplimiento a la ley propuesta.
De ser aprobada esta ley significaría un apoyo concreto a las micro, pequeñas y medianas empresas que son las que generan la mayor cantidad de puestos de trabajo y el mayor volumen de inversión productiva, a lo que se agrega la extensión geográfica de los servicios financieros que comenzarán a llegar a regiones hoy olvidadas por los bancos.
Este cambio sin lugar a dudas va a significar un apoyo y una complementación a la política fiscal que lleva adelante el gobierno nacional que tiene por objetivo consolidar el modelo productivo distributivo actual, por lo tanto se va a fortalecer la tasa de crecimiento de la economía, la generación de puestos de trabajo y el desarrollo económico y social de nuestra querida Argentina.
Si bien esta ley introduce modificaciones en la carta orgánica del Banco Central sobre todo en la evaluación de las entidades financieras, a las que se les agrega a las relaciones técnicas hoy previstas, cuanto aportan las entidades a el desarrollo económico y social, la democratización de los servicios y la extensión geográfica de los mismos a regiones hoy que carecen o tienen una insuficiente prestación, queda claro que es necesario avanzar en la concreción de un Banco Central que por carta orgánica coordine la política monetaria y crediticia con el gobierno y contribuya al desarrollo y la generación de empleo.
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